Transportar huevos puede parecer una tarea simple. Pero cuando hablamos de miles de unidades al día, cualquier pequeño error en el sistema de transporte puede traducirse en pérdidas económicas importantes.
Roturas, microfisuras o problemas de higiene pueden aparecer en distintos puntos de la cadena logística si la manipulación o el sistema de transporte no están bien diseñados.

En muchas explotaciones avícolas, estos problemas no se detectan hasta que ya han generado pérdidas. Algunos de los errores más habituales en el transporte de huevos dentro de granja o hacia centros de clasificación son:
El material de las bandejas
En muchas explotaciones avícolas, el transporte de huevos todavía se realiza con bandejas de cartón de un solo uso. Aunque son una solución extendida, este tipo de material presenta algunas limitaciones cuando se manejan grandes volúmenes.
El cartón pierde rigidez con el uso, puede deformarse con la humedad y no siempre ofrece la estabilidad necesaria cuando las bandejas se apilan y se paletizan. Esto aumenta el riesgo de movimientos entre niveles y, en consecuencia, la aparición de roturas o microfisuras.
Además, al tratarse de un material poroso, su limpieza es más limitada y puede convertirse en un punto de acumulación de suciedad o bacterias si no se gestiona correctamente.
Por este motivo, cada vez más explotaciones están incorporando sistemas de transporte basados en bandejas de plástico diseñadas específicamente para este tipo de trabajo.
Falta de estabilidad en el apilado
Uno de los problemas más comunes aparece cuando las bandejas se apilan sin un sistema adecuado de separación o estabilización.
Las vibraciones durante el transporte o la manipulación pueden provocar desplazamientos entre niveles. Esto genera presión irregular sobre los huevos y aumenta el riesgo de roturas.
Los sistemas que utilizan separadores entre capas permiten repartir mejor el peso y mantener la estructura estable durante el movimiento.
Sobrecargar los pallets
Cuando se intenta aumentar la capacidad de carga sin tener en cuenta la estructura del sistema, las capas inferiores pueden soportar demasiada presión.
Esto no siempre provoca roturas visibles inmediatas. En muchos casos aparecen microfisuras que se detectan más tarde durante la clasificación o el envasado.
Materiales que no garantizan la higiene
La higiene es un factor clave. Los materiales utilizados en bandejas y sistemas de transporte deben facilitar la limpieza y evitar la proliferación de bacterias. Cartón o materiales deteriorados pueden convertirse en focos de contaminación si no se mantienen correctamente.
Por este motivo cada vez más sistemas incorporan materiales tratados o diseñados específicamente para mejorar la seguridad microbiológica.
Sistemas poco adaptados al funcionamiento de la granja
Cada explotación tiene su propio ritmo de producción, sistema de recogida y logística interna. Utilizar sistemas de transporte que no están adaptados a estas necesidades puede generar ineficiencias o aumentar la manipulación.
Cómo reducir estos problemas en el transporte de huevos
Contar con bandejas resistentes, materiales fáciles de limpiar y sistemas que permitan mantener la estabilidad de la carga ayuda a minimizar movimientos, repartir mejor el peso entre niveles y proteger el producto durante todo el proceso logístico.
En este contexto, cada vez más explotaciones del sector están optando por soluciones diseñadas específicamente para este tipo de trabajo. Las bandejas fabricadas con plástico de alta resistencia, combinadas con separadores y pallets adecuados, permiten transportar grandes volúmenes de huevos manteniendo la estabilidad de la estructura y reduciendo significativamente el riesgo de roturas o microfisuras.
En New Farms desarrollamos sistemas de transporte pensados para las necesidades reales de las granjas avícolas. Nuestras bandejas, fabricadas con plástico virgen de alta resistencia y con protección antimicrobiana, están diseñadas para ofrecer mayor durabilidad, mejorar la higiene y optimizar la logística en el manejo de grandes volúmenes de huevos.

El objetivo es sencillo. Cada huevo debe llegar en perfectas condiciones, reduciendo pérdidas y mejorando la eficiencia de toda la explotación.
