Tras la buena experiencia con la primera nave, puesta en marcha hace dos años, la familia Salvadó Novell de La Guàrdia de Tornabous (Lleida) han apostado por ampliar su proyecto con una segunda instalación destinada al engorde de pollos.
El nuevo edificio cuenta con unas dimensiones de 120 metros de longitud por 20 metros de ancho, unas proporciones habituales en este tipo de granjas.
La instalación replica el modelo técnico de la primera, que ya había demostrado buenos resultados en términos de manejo, control ambiental y eficiencia energética.

Sistemas de climatización y control ambiental
Durante la fase de arranque, la producción de calor recae en calefactores de combustión externa Roxell de 100 kW. Esta solución elimina la entrada de gases en el interior de la nave y favorece una distribución térmica homogénea, especialmente crítica en los primeros días de vida de los pollos.
La ventilación mínima se articula a través de entradas de aire Fantura de Fancom, que canalizan el aire hacia la parte superior de la nave para facilitar su mezcla antes de descender. Con ello se consigue renovar el aire sin generar corrientes directas sobre los animales.
Cuando aumentan las necesidades de ventilación, especialmente en épocas de calor, la instalación trabaja en modo túnel mediante el sistema MTT de Fancom. La configuración se ha ajustado a las dimensiones de la nave con el objetivo de alcanzar velocidades de aire adecuadas que favorezcan la disipación del calor corporal.
En paralelo, la refrigeración se apoya en el sistema evaporativo Green Pad Cooling de Fancom, que reduce la temperatura del aire de entrada en los momentos de mayor exigencia térmica. La combinación de ventilación túnel y cooling permite sostener condiciones de confort incluso en situaciones de temperaturas exteriores elevadas.
En conjunto, la integración de estos sistemas permite un control ambiental preciso y adaptable a las distintas fases del ciclo productivo.


Sistemas de alimentación y bebida
La nave incorpora un sistema de alimentación basado en platos Haïkoo de Roxell, cuyo diseño ovalado mejora la accesibilidad al alimento desde los primeros días. Esta configuración facilita una rápida localización del pienso por parte de los pollitos, favoreciendo un arranque homogéneo del lote y una mejor adaptación en las fases iniciales del ciclo productivo.
En cuanto al suministro de agua, la instalación dispone de líneas de bebida Plasson equipadas con reguladores de presión y sistema de flushing automático. Este conjunto asegura una distribución uniforme del agua a lo largo de toda la línea y permite realizar limpiezas periódicas de las conducciones.
La renovación regular del circuito resulta clave para preservar la calidad del agua, reducir el riesgo de obstrucciones y evitar la acumulación de sedimentos, factores que influyen directamente en el consumo y, en consecuencia, en el rendimiento productivo.

Continuidad del modelo de la primera granja
La segunda nave no supone un cambio de modelo, sino su consolidación tras los resultados obtenidos en los últimos dos años.

El buen comportamiento de la primera instalación, tanto en manejo como en control ambiental, ha llevado a mantener el mismo planteamiento técnico en esta ampliación, apostando por un sistema ya validado en condiciones reales.
Trabajar con un modelo conocido agiliza la gestión diaria. La estandarización de equipos y criterios de funcionamiento también contribuye a reducir la variabilidad entre naves.
Con esta ampliación, la explotación incrementa su capacidad productiva reforzando una línea de trabajo ya consolidada y adaptada a las condiciones de la granja.
Evolución del sector avícola
En los últimos años, el sector avícola ha evolucionado hacia modelos productivos cada vez más tecnificados, en los que el control de las condiciones ambientales dentro de la nave adquiere un papel central.
La ventilación, la calefacción y los sistemas de refrigeración se han convertido en elementos clave para garantizar un ambiente estable. Al mismo tiempo, la automatización de los sistemas de alimentación y bebida permite simplificar la gestión diaria y mejorar la precisión en el manejo de los animales.
En este contexto, muchas granjas optan por instalaciones cada vez más tecnificadas y diseñadas para adaptarse mejor a las exigencias actuales del sector.
La ampliación del proyecto de la familia Salvadó Novell en La Guàrdia de Tornabous responde precisamente a esta evolución del sector.
Este tipo de ampliaciones reflejan una tendencia cada vez más habitual en el sector avícola, donde muchas granjas optan por crecer de forma progresiva, consolidando primero una instalación y ampliando posteriormente su capacidad productiva cuando el modelo demuestra ser eficiente y fiable en el día a día.

