Proyecto integral de granja de pollos de engorde en Soria

En pleno entorno rural de Soria, una nave vacía se ha transformado en una instalación avícola para pollos, moderna, eficiente y completamente automatizada. Un proyecto concebido desde el primer momento para responder a las necesidades reales de una granja de pollos de engorde, donde cada sistema cumple una función clave dentro del conjunto.

Nada es fruto del azar. Cada elemento ha sido diseñado, calculado y coordinado para garantizar un manejo óptimo, mejorar el bienestar animal y optimizar la eficiencia productiva.

Porque hoy, una granja moderna no solo cría pollos: analiza, se adapta y cuida cada detalle del entorno.

 

           

 

El corazón del proyecto es un sistema de control ambiental Fancom, encargado de monitorizar y ajustar de forma continua los parámetros climáticos de la nave. La temperatura, la ventilación y las condiciones interiores se regulan automáticamente para ofrecer un ambiente estable y adecuado durante todo el ciclo de engorde.

La ventilación regulable de bajo consumo (IF145) asegura una renovación constante del aire, reduciendo la concentración de gases y manteniendo una calidad ambiental óptima, todo ello con un consumo energético eficiente. Un aspecto clave tanto para la salud de los pollos como para la sostenibilidad de la explotación.

La alimentación Roxell permite una distribución precisa y homogénea del pienso, adaptándose a las necesidades de los pollos en cada fase de crecimiento y contribuyendo a un desarrollo equilibrado.

El sistema de agua garantiza un suministro continuo, fiable y sin interrupciones, fundamental para el correcto crecimiento y bienestar de las aves.

Por su parte, la calefacción Roxell aporta el confort térmico necesario, especialmente durante los primeros días del ciclo, asegurando condiciones estables incluso en un entorno climático exigente como el de Soria.

La instalación se completa con la iluminación de Hato Lighting, diseñada para acompañar el ritmo biológico de los pollos de engorde. Una correcta gestión de la luz influye directamente en el comportamiento, el bienestar y el rendimiento productivo, convirtiéndose en un elemento clave dentro del conjunto del proyecto.

En esta granja, todos los sistemas trabajan de forma coordinada: climatización, ventilación, alimentación, agua, calefacción e iluminación. Todo está conectado, todo funciona en equilibrio.

El resultado es una instalación avícola para pollos de engorde eficiente, sostenible y preparada para el futuro, donde la tecnología no es un fin en sí misma, sino la herramienta que permite alcanzar lo esencial: pollos sanos, manejo optimizado y una producción responsable.

 

 

En New Farms desarrollamos proyectos integrales adaptados a cada explotación, acompañando al cliente desde el diseño hasta la ejecución final. Porque para nosotros, la calidad no es una opción: es nuestra prioridad en cada proyecto.

La granja de ayer y la de hoy

En un pequeño pueblo de Aragón, en Torrecilla de Alcañiz, vive una familia dedicada al sector principal, el sector primario. De generación en generación se ha ido traspasando no solo el negocio familiar, sino todas las habilidades, conocimientos y hábitos únicos que han ido descubriendo y perfeccionando año tras año, cosecha tras cosecha, camada tras camada.

Cada contexto ha hecho que su día a día se adapte a las nuevas formas de trabajar en la agricultura y la ganadería. Lo que antes eran prácticas muy tradicionales, hoy se llevan a cabo con métodos distintos y más prácticos. Aunque la esencia del trabajo sigue siendo la misma, la rutina diaria ha cambiado y se ha hecho más sistemática, permitiendo cuidar mejor de los animales y del terreno, sin perder nunca la conexión con la tradición familiar.

 

Torrecilla de Alcañiz, 1986

Son las cinco y media de la mañana en Torrecilla de Alcañiz. Todavía es de noche cuando la familia se pone en pie. Un café rápido y empieza la jornada. Con la linterna en la mano, el primero en entrar a la nave revisa que los animales estén tranquilos. El olor es fuerte y el aire, denso, porque no hay más ventilación que alguna ventana abierta.

A las seis, comienza la tarea más dura: repartir la comida. Saco tras saco, se cargan a la espalda y se van llenando los platos uno a uno. Es un trabajo lento y físico, que ocupa buena parte de la mañana. A veces se hace a ojo, confiando en la experiencia para calcular la cantidad justa.

Hacia las nueve, toca volver a revisar. Algún animal que no come, una puerta que no cierra bien, una bombilla que se ha fundido… siempre hay imprevistos. Todo se anota en una libreta: consumos, camadas, incidencias.

Cuando aprieta el calor, la solución es abrir puertas y ventanas. Poco más se puede hacer. En los días de verano, la preocupación es constante: ¿aguantarán los animales hasta la tarde?

La jornada sigue con la limpieza, con pala y escoba, hasta que cae la noche. A las nueve o diez, se cierran de nuevo las puertas de la nave. El cansancio es grande, pero mañana volverá a empezar igual.

Torrecilla de Alcañiz, 2025

Hoy son también las cinco y media de la mañana en Torrecilla de Alcañiz. El día empieza pronto, como siempre. La diferencia es que antes de entrar en la nave, la familia ya ha consultado el sistema de control: la temperatura está estable, los ventiladores funcionan, los animales han tenido acceso al agua toda la noche y no se detecta ninguna anomalía. El olor es más suave, y el aire se mueve gracias a la ventilación regulable que mantiene la nave siempre en condiciones óptimas.

Uno de los grandes cambios está en el control ambiental de Fancom, con sistemas de ventilación regulables de bajo consumo. Esto permite mantener una temperatura estable en cualquier momento del día, asegurando un entorno idóneo para el crecimiento de los pollitos y, al mismo tiempo, optimizando el consumo energético de la granja.

En los días más calurosos, el sistema de cooling evaporativo se activa automáticamente, refrescando el ambiente y garantizando que los animales no sufran estrés por calor. Un control preciso y eficiente que marca la diferencia tanto en el bienestar animal como en el rendimiento productivo.

A las seis, ya no hace falta cargar sacos. El sistema de alimentación automática con el plato Minimax de Roxell reparte la cantidad exacta de pienso en cada plato. Los pollitos comen desde el primer día con acceso fácil y uniforme, lo que reduce desperdicio y asegura un crecimiento equilibrado. Mientras tanto, se aprovecha para revisar en las pantallas los consumos y el estado de cada zona.

Sobre las nueve, hay tiempo para un café más tranquilo. El trabajo sigue, pero ahora las rutinas están más organizadas. Se comprueba que todo sigue en orden: los niveles de agua, siempre frescos y limpios gracias a los bebederos Plasson con sistema de flushing, que eliminan cualquier suciedad de manera automática y aseguran que los pollitos siempre reciben agua a una temperatura adecuada.

La iluminación también es distinta a la de antaño: las luces LED de Hato Lighting llenan la nave de una claridad blanca-cálida y homogénea, sin parpadeos, creando un entorno tranquilo que se adapta a cada etapa de crecimiento con una simple regulación.

Incluso la organización del espacio ha cambiado. Con las vallas de Plasson, la nave se divide en zonas más manejables, lo que permite controlar mejor a los pollitos en sus primeros días y facilitar su cuidado.

La tarde se centra en la limpieza y preparación del día siguiente. Las instalaciones están diseñadas para que todo sea más ágil y menos físico. Cuando se apagan las luces, alrededor de las nueve, la familia sabe que los animales quedarán en un entorno estable hasta la mañana siguiente.

El trabajo sigue siendo exigente, pero ahora se hace con más control, menos incertidumbre y la misma dedicación de siempre, combinando la experiencia de generaciones con la eficiencia de la granja que han construido.

Lo que antes requería esfuerzo físico y muchas horas de intuición, hoy se apoya en instalaciones que ofrecen control y tranquilidad. Sin embargo, la verdadera fuerza de la granja sigue siendo la familia, que ha sabido transmitir su compromiso con el campo de generación en generación. Con la ayuda de New Farms, tradición y modernidad se unen para asegurar que este legado continúe vivo muchos años más.

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Nave por dentro

OPTIMIZACIÓN AVÍCOLA: LA INNOVACIÓN EN LA GRANJA DE REMIGIO BALBÍN

En el corazón de Alameda de la Sagra, Toledo, Remigio Balbín ha dado un paso audaz hacia la excelencia en la industria avícola con la construcción y equipamiento de dos naves idénticas para la cría de pollos. La dedicación a la calidad y el bienestar animal es evidente en cada aspecto del diseño y funcionamiento de estas instalaciones. Acompáñanos en un recorrido a través de las características clave que hacen que estas naves sean un ejemplo destacado en la avicultura moderna.

Las naves de Remigio Balbín son un testimonio de planificación meticulosa y atención al detalle. Cada nave mide un total de 130 x 17 metros e incorpora dos salas técnicas esenciales: una destinada al alojamiento de equipos electrónicos y otra para la distribución y almacenamiento. Este enfoque permite mantener un flujo de trabajo ordenado y eficiente, asegurando que todas las operaciones estén bien organizadas.

Un componente crítico para el éxito en la avicultura es el control ambiental adecuado. Para garantizar la ventilación óptima, Balbín ha optado por las entradas de aire Fantura de Fancom para la ventilación mínima. Para la fase de túnel, se han instalado las entradas de TPI, lo que demuestra la voluntad de adaptarse a diferentes necesidades de ventilación a lo largo del ciclo de cría.

 

El confort térmico es esencial para el bienestar de los pollitos, especialmente en condiciones climáticas extremas. El granjero ha tomado medidas proactivas al elegir el sistema de enfriamiento Green Pad Cooling de Fancom, que utiliza paneles de plástico para proporcionar un ambiente fresco y agradable. Además, la inclusión del controlador Lumina 38, con la característica adicional del Desert Control, demuestra un compromiso con el bienestar animal y la capacidad de adaptarse a las condiciones climáticas cambiantes.

La precisión en la recolección de datos es esencial para una operación avícola exitosa. Se ha implementado el sistema de pesaje de aves de Fancom en ambas naves. Este sistema proporciona información precisa y útil sobre el crecimiento y la salud de las aves, lo que contribuye a la toma de decisiones fundamentadas.

 

Además, el control remoto es una herramienta poderosa para los avicultores modernos. Con la instalación de la Web Link Box de Fancom en la primera nave, Balbín ha dado un paso más hacia la automatización y la conveniencia. Esto ha hecho posible la incorporación del nuevo Lumina 38 y los ordenadores de pesaje en la segunda nave, ya que permiten una gestión integral desde la palma de la mano.

En resumen, Remigio Balbín ha establecido un nuevo estándar en la avicultura al invertir en la tecnología más avanzada y prácticas innovadoras para la cría de pollos. Desde la ventilación y el enfriamiento hasta el control remoto y el aislamiento, cada aspecto ha sido cuidadosamente diseñado para optimizar el rendimiento y el bienestar de las aves. Este enfoque es un ejemplo inspirador para los avicultores de todo el mundo que buscan lograr la excelencia en la producción avícola.

 

 

 

 

 

GRANJA VALDEORRASCO: UN ENFOQUE MODERNO PARA LA PRODUCCIÓN AVÍCOLA

En la pintoresca localidad de San Silvestre de Guzmán, en la provincia de Huelva, se encuentra la Granja Valdeorrasco, una explotación avícola de vanguardia propiedad de Juan Alonso. Esta granja se destaca por su enfoque moderno y el uso de tecnologías avanzadas para garantizar la eficiencia y el bienestar de los pollos.

La granja está compuesta por una nave de 120 metros de largo y 20 metros de ancho, diseñada para proporcionar un entorno óptimo para el crecimiento y desarrollo de los pollos. Una de las características principales de esta instalación es el sistema MTT longitudinal en túnel con ventiladores de bajo consumo de Fancom. Este sistema de ventilación garantiza una circulación de aire adecuada en la nave, creando condiciones óptimas de temperatura y humedad para los pollos.

El sistema de ventilación longitudinal en túnel de Fancom está gobernado por un Lumina38, este ordenador controla las trampillas Fantura y las cuatro zonas diferenciadas. Además, se utilizan ventiladores de bajo consumo de Fancom, como el ventilador regulable IFAN92, los ventiladores de cono regulable IF145 XTRA y los ventiladores de alta potencia 34130 de 1600W para una ventilación máxima. Cada ventilador cuenta con tapaderas de polipropileno, lo que garantiza un rendimiento óptimo y una eficiencia energética.

La Granja Valdeorrasco también ha implementado un sistema de refrigeración con paneles de PVC GREENLINE PAD COOLING de 30 metros. Los paneles permiten mantener una temperatura adecuada en la nave durante los meses más calurosos, proporcionando a los pollos un ambiente fresco y cómodo.

En cuanto a la alimentación, la granja cuenta con cinco líneas de Haikoo con subida automática de Roxell. Este sistema garantiza una alimentación constante y controlada, asegurando que los pollos reciban los nutrientes necesarios para un crecimiento saludable.

Para el suministro de agua, la granja utiliza seis líneas de tetinas Plasson de alto caudal. Estas tetinas aseguran un suministro de agua limpio y constante para los pollos, contribuyendo a su bienestar y salud.

En términos de logística, la granja cuenta con un transportador de pienso FA90 de Roxell, diseñado específicamente para la distribución eficiente y precisa del alimento desde los tres silos de almacenamiento.

La seguridad y el bienestar de los pollos también son prioritarios en la Granja Valdeorrasco. Para ello, se han instalado vallas de plástico anti-migración de Plasson, ideales para la etapa de crianza u otra separación y que permiten cualquier forma y longitud de separación mediante conectores.

En resumen, la Granja Valdeorrasco, propiedad de Juan Alonso, es un ejemplo destacado de cómo la tecnología y la innovación pueden mejorar la producción avícola. A través de sistemas de ventilación eficientes, refrigeración adecuada, alimentación y suministro de agua automatizados, y medidas de seguridad, esta granja crea un entorno óptimo para el crecimiento y desarrollo de los pollos. La Granja Valdeorrasco demuestra que la combinación de tecnología y cuidado animal puede conducir a una producción avícola exitosa y sostenible.

 

Explotación avícola Finca El Bujo