Los problemas más habituales en las granjas durante el invierno
(y cómo anticiparse a ellos)
El invierno es una de las épocas más exigentes para las granjas. Las bajas temperaturas, los cambios bruscos de humedad y el mayor tiempo de cierre de las naves ponen a prueba tanto las instalaciones como la gestión diaria de la granja.
En New Farms trabajamos a diario con granjas (de porcino y avicultura), y hay una serie de problemas que se repiten cada invierno. Detectarlos a tiempo y contar con las instalaciones adecuadas marca la diferencia entre una campaña estable y una llena de imprevistos.
Uno de los problemas más comunes es reducir en exceso la ventilación para conservar el calor. Esto suele provocar acumulación de gases, aumento de la humedad y ambientes poco saludables para los animales. Ventilar menos no siempre es la solución: la clave está en ventilar de forma controlada y precisa.
La humedad y las condensaciones son otro reto habitual. Camas mojadas, mayor riesgo sanitario y deterioro de las instalaciones suelen ser consecuencia de un mal equilibrio entre ventilación, calefacción y aislamiento.
En invierno también aumenta el consumo energético. Sistemas poco optimizados generan sobrecostes innecesarios, mientras que un buen control climático permite mantener el confort animal sin disparar la factura.
La alimentación y el agua pueden verse afectadas por el frío y la humedad, reduciendo el consumo y la uniformidad del lote. Disponer de equipos adecuados ayuda a mantener una ingesta regular y eficiente.
Por último, la falta de mantenimiento preventivo antes del invierno es una de las principales causas de incidencias. Revisar instalaciones y ajustes a tiempo evita urgencias cuando llegan las temperaturas más bajas.
El invierno no debería ser una fuente constante de problemas, sino una etapa más del ciclo productivo bien gestionada. La combinación de buen diseño, tecnología adecuada y mantenimiento preventivo permite trabajar con tranquilidad incluso en los meses más exigentes.
En New Farms ayudamos a las granjas de porcino y avicultura a optimizar sus instalaciones para que el invierno no sea un obstáculo, sino una oportunidad para mejorar eficiencia, bienestar y resultados.
